Diferente… ¿cuál es el problema?
Toda mi vida me enseñaron, y aprendí, a respetar y a entender a personas diferentes a mí. Me gusta hacerlo. Con personas de una raza distinta, de otra cultura o con otra habla. Tengan problemas, o una edad o capacidad superior o inferior a la mía. Sean pobres o vivan bien. Claro que no conozco a ricos ni famosos, solo personas viviendo bien y, en la mayoría de los casos, felices.
Una amistad no tiene fronteras. Los idiomas no pueden separar nada y mucho menos a dos personas, al igual que otro color de piel o el que uno crea en Dios y el otro, en miles de dioses. Es hermoso compartir con gente distinta, reír y jugar con ellos sin importar nada más...